lunes, 24 de junio de 2013

Exodus International cierra y pide perdón


Una de las peores afrentas y discriminaciones a las que se han tenido -y tienen- que enfrentar homosexuales y lesbianas es la infamia de que su orientación sexual es una enfermedad, una ‘tara’ que se puede curar. La Iglesia Católica es una de las organizaciones que ha defendido esta creencia, pero también otras iglesias cristianas, como la Evangelista, por no hablar del Islam. En España hay obispos que han sido denunciados ante la Fiscalía por sus declaraciones homófobas, como el obispo de Alcalá de Henares, Reig Pla, que recomendó “terapia apropiada” y “castidad” a los gays, aunque podría empezar por el Vaticano, donde el mismísimo Papa Francisco ha reconocido la existencia de un “lobby” gay en la Curia (la Curia es el equivalente al Gobierno de un país). Pero también hay políticos democristianos, supuestamente tolerantes, que se han sumado a esa tesis, como Durán y Lleida líder de Unió, quien defendió públicamente a los médicos que se dedicaban a “curar” a los homosexuales. A todos ellos habría que preguntarles por el cierre de ‘Exodus International’ y, sobre todo, por el perdón público que ha pedido su líder a los gays que acudieron a esa organización.
Exodus International
Era la mayor organización cristiana dedicada a “reorientar” a gays. Tenía nada más y nada menos que 37 años de existencia y operaba en multitud de países. Su modus operandi se basaba en la siguiente premisa (que compartía con la Iglesia Católica): ser gay o lesbiana no es un pecado siempre que no se tengan relaciones con personas del mismo sexo, porque la homosexualidad es una ‘desviación’ o una ‘enfermedad’ para cuyo tratamiento ofrecían ayuda. Este pasado miércoles anunciaba a través de su página web su cierre y es mucho más que un acto simbólico, es el reconocimiento de la principal organización cristiana que sostenía una horrible discriminación para los homosexuales de que estaban equivocados. Y es una victoria de la igualdad de derechos, del respeto y de la tolerancia.

Perdón por “el dolor” y “el daño”
Lo realmente importante, donde está el mensaje de calado, es en el texto de despedida del que fuera presidente de Exodus, Alan Chambers, quien  en la página web de la organización el día que se cerró pidió perdón por “el dolor”, “el daño” y “el sentimiento de culpa” causado a quienes acudieron a la desaparecida organización buscando ayuda. El texto comienza con dos palabras: “Lo siento“, y uno de los párrafos dice textualmente qua ha oído “muchas historias de primera mano de personas que se llaman ex gays. Historias de personas que fueron a las iglesias de Exodus o a las asociaciadas solo para sufrir más trauma. He oído historias de vergüenza, de confusión sexual, de falsas esperanzas”.

Chambers pide perdón a los gays a los que su organización trató ‘curar’ con absoluta sinceridad: “Por favor, sabed que estoy muy arrepentido. Siento el dolor y el daño que muchos habéis sentido. Siento que muchos emplearais años haciendo frente a la vergüenza y la culpa que sentíais cuando vuestra orientación no cambiaba. Siento que promoviéramos esfuerzos para cambiar la orientación sexual y teorías para reconducirla que estigmatizaban a vuestros padres”.
Reconoce inclinaciones homosexuales
En el mismo texto el presidente de la extinta organización reconoce que, aunque está casado, tiene inclinaciones homosexuales que ocultó durante años por vergüenza y porque pensaba que serían pasajeras. Ahora, sobre su atracción por personas del mismo sexo escribió: “Mirando hacia atrás, me parece increíble que pensara que podría detenerla. Hoy, sin embargo, acepto esos sentimientos como parte de mi vida que siempre estará ahí. Hace tiempo que superé los días en que me sentía humano en ese sentido, y me siento libre de aceptarme como lo han hecho mi mujer, mis amigos y Dios”.

La obsesión religiosa con la homosexualidad
Confesiones religiosas cristianas, todo el Islam y el Judaísmo (en mayor o menor grado según los extremos) tiene un denominador común: poner normas en la vida privada de las personas y una obsesión con las tendencias sexuales. A medida que las religiones pierden peso en los gobiernos y en las legislaciones, se gana más espacio para la libertad. Las sociedades laicas, que respetan la confesión religiosa de cada cual, la libertad religiosa, pero no imponen leyes de acuerdo con las creencias religiosas sean las que sean, son las más igualitarias y las de mayor respeto a los derechos individuales. La obsesión religiosa con la homosexualidad no deja de ser, en el fondo, un gran interrogante ¿por qué?.

jueves, 13 de junio de 2013

Rosa María Artal.- 12/06/2013

Está Vd. entre los 8.112.582 de personas que, según una encuesta de Metroscopia, votarían de nuevo al PP allá donde se les convoque. Representan Vds. el 24,5% de los ciudadanos con derecho a sufragio y el 17,2% de los residentes en España. Apenas 6 puntos más de electores otorgaron la mayoría absoluta a Mariano Rajoy, el 30,2%. La primera cuestión es saber si esos porcentajes le parecen democráticamente significativos para respaldar un cambio del modelo de Estado como el que se está dando en nuestro país. Pero hay muchas más que le planteo siempre que no sea beneficiario del sistema creado. Es decir, marido, mujer, hijo, primo, tío, amigo, vecino, chofer, o simple siervo clientelar del PP. No es previsible que ese grupo alcance ni al millón de personas, así que todavía se encuentra Vd. en un sector muy amplio cuyas motivaciones nos interesan.
 ¿Qué piensa cuando asiste a diario al rosario de robos de dinero público a gran escala que muestran las investigaciones judiciales y periodísticas? Ya sé que me dirá el consabido “todos lo hacen” pero ¿de verdad cree que son lo mismo de “iguales” todos o que no es punible un solo euro sustraído por parte de quien sea? Más aún ¿Vd. apoyaría a quienes atracan su propia casa? ¿Estima que un país puede funcionar con gente que, como Vd., avala la corrupción?
 Nos gustaría saber también cómo se le queda el cuerpo al conocer que con el dinero de todos –el presupuesto del PP procede en un 95% de subvenciones públicas- sus favoritos se están llevando impresionantes sobresueldos, “indemnizaciones” y “becas” de alojamiento. Hasta un millón de euros más ha cobrado el propio Mariano Rajoy solo en un quinquenio, según las propias cuentas del partido presentadas al juez Ruz, y así buena parte del staff y durante años. ¿Sabe cómo se nos queda a la gente decente conocer estos datos? ¿Le importa algo?
¿Le da igual que le mientan? Porque Vd. sabe que nos han mentido a todos y reiteradamente. A la mayoría no nos da igual. ¿Confía en sus afirmaciones actuales que anuncian futuros prósperos? ¿En qué basa su confianza a la vista de la trayectoria?
Imagino que no ignora cómo ha crecido la desigualdad social en nuestro país. Estamos a la cabeza de Europa en esa progresión desde el inicio de la crisis. Y debe conocer que ya hay muchos niños que solo comen lo que les dan en el colegio. Una comida al día. No desayunan, ni cenan. Y que se están habilitando soluciones individuales para que durante las vacaciones la caridad les nutra al menos con esa ración mínima: una vez al día. O que han aumentado escandalosamente los juicios de faltas por hurto de comida. ¿Que siempre ha habido ricos y pobres? ¿Tanto? ¿De nuevo? ¿Se le ha ocurrido relacionar esta amarga realidad con las respuestas a las preguntas precedentes?
Es interesante que nos cuente qué le parece que haya gente que no paga apenas impuestos, que evade capitales mientras los demás cotizamos escrupulosamente, y que se les haya regalado, encima, una amnistía fiscal. La secretaría general del PP en su día consideraba una barbaridad algo similar.
 ¿Tampoco le importa que con el repago farmacéutico y la reducción de servicios de salud pública haya seres humanos que ya no siguen en la medida necesaria sus tratamientos médicos?  ¿Sabe que es por su culpa? ¿Es Vd. votante en Madrid? ¿Qué sensación le causa que empresas especulativas extranjeras estén pujando por nuestros hospitales como en una subasta? ¿Tampoco eso le mueve un músculo?
¿Y qué miles de familias pierdan sus casas por impago de créditos mientras se subvenciona con dinero público a los bancos? ¿Y que Europa pida también la dación en pago y el PP, al que Vd. apoya, se niegue?
 ¿Sabe que el PP ha creado en su mandato un millón de nuevos parados? ¿Que en las positivas cifras de empleo registrado de Mayo hay gente que figura 4 veces porque solo tiene un contrato de un día a la semana? ¿Y que el otoño se llevará los contratos estacionales? ¿Le parece que una reforma laboral que facilita el despido y la bajada de salarios es la solución? ¿Qué solución? ¿No recuerda lo que nos dijo la hoy Vicepresidenta de todo con otra mucho más tibia?
 Cuando el partido que Vd. vota le dice que estamos “en el buen camino” ¿se ha preguntado en qué dirección va ese camino? ¿Qué modelo de país se ha previsto cercenando la investigación y devaluando sueldos o echando a la gente más valiosa hacia la emigración. ¿Eurovegas? ¿Conoce por cierto que el proyecto está parado acosado fuera de España por sospechas de corrupción?
 Sabemos que Vd. es sobre todo una persona a quien le gustan las cosas “como dios manda”. Y parece ser que ese dios manda que la iglesia católica imponga sus normas en la justicia y en la educación de este país, que nos las imponga a todos. ¿Le compensa eso del desastre económico que nos aflige? ¿En qué dios cree que, según le dicen, propicia todas estas atrocidades?
 ¿Quiere Vd. para sus hijos una educación de asalariados precarios o la emigración?  
 ¿Se ha enterado que la nueva Ley de Costas permite construir al lado del mar y que eso inflará de nuevo la burbuja inmobiliaria creada por José María Aznar y Rodrigo Rato –causa fundamental de nuestra crisis particular-  y puede alejar el turismo que es casi lo único que nos queda? ¿Tiene noticia de que también quieren acabar con los parques naturales para dedicarlos al lucro especulativo?
 ¿Se ha planteado que igual sus tertulianos gurús también le están mintiendo porque actúan más como propagandistas del PP (del cupo beneficiarios) que como periodistas o analistas? ¿No ha notado Vd. nada raro?
 Sabemos que, si no vota al PP, no sabe a quién votar. Les ocurre algo parecido  a los 7.119.387 (el 21,5% del electorado) que también mantienen su apoyo al PSOE. A ese que suscribe pactos para secundar las políticas del PP y que espera que Vd. por ejemplo termine votándoles a ellos. ¿Ha pensado que hay otras soluciones?
 Tampoco ignoramos que a Vd. le da miedo “lo difícil” ¿es más fácil sobrellevar los recortes actuales y futuros?
 ¿Cree que a la larga esto se arreglará por este camino? ¿Ha mirado cómo les va a los ciudadanos de Grecia y Portugal? Si “cree” que nosotros somos "diferentes", debería revisar la diferencia entre considerar cierto lo que no se ve y valorar la razón y los datos. Debería por fin enterarse de que los Reyes Magos y Santa Claus son los papás.
 ¿A Vd. le importa lo que le pase a la sociedad o solo a Vd. y su familia? En el segundo de los casos ¿Qué hace en un comunidad constituida en lugar de vivir en una isla para Vds. solos? ¿Sabe que hay personas que se están jugando la vida por ayudarle? ¿Conoce por ejemplo lo que está haciendo -y lo que le cuesta- a Hervé Falciani?
Posdata para el resto de los españoles no adictos a PP y actual PSOE:
Dado que somos mayoría ¿Es lógico lo que nos está ocurriendo? ¿Qué mecanismos lograrían acabar con este insostenible desvarío?

lunes, 10 de junio de 2013

Fernando de Silva.- Caso Blesa

Estamos asistiendo a un bochornoso espectáculo en el que la derecha y sus apoyos mediáticos persiguen al juez Elpidio Silva por haber tenido la osadía de encarcelar a un personaje importante, que cuenta con el apoyo incondicional del PP y, porqué no decirlo, del propio Gobierno a través de la Fiscalía, cuyo jefe supremo fue elegido a dedo por el mismísimo Mariano Rajoy. Pero no podemos olvidar que Miguel Blesa, amigo íntimo de Aznar, máximo responsable de los desastres de Caja Madrid, que ha contribuido de manera muy significativa a la crisis económica que sufrimos, es un ciudadano más ante la ley, y debe de responder de sus presuntas conductas delictivas; aunque responsables de lo ocurrido, si se buscan, hay muchos más, y podrían encontrarse en el ámbito político, pues era de la propia Comunidad de Madrid, presidida por entonces por Esperanza Aguirre, de donde partían las órdenes y la permisibilidad para llevar a cabo arriesgadas operaciones financieras o para conceder créditos millonarios a personajes importantes de la farándula empresarial. Como ejemplo tenemos al mismísimo Díaz Ferrán, muy unido “ideológicamente” a la lideresa, y que en la actualidad continúa en prisión por ser un presunto delincuente económico.
Lo lamentable es que la noticia, para muchos medios informativos, no son los motivos por los que Miguel Blesa está en prisión, sino las presuntas irregularidades del juez que lo encarceló, del que se dice está expedientado, y al que se le descalifica de forma reiterada por su carácter,  su lenguaje y  sus “polémicas” decisiones. Quienes lo hacen se olvidan de que está en el ejercicio de sus funciones jurisdiccionales, y no hace más que aplicar la ley.
Cualquier juez puede ser recusado, y solicitarlo es un hábil truco procesal para tratar de neutralizarlo, que habitualmente sólo se emplea para buscar la impunidad de la gente importante, con la esperanza de que sea sustituido por un juez sumiso, temeroso y manipulable, de triunfar su petición; pero mientras que nada resuelvan sus superiores jerárquicos, sus decisiones deben ser respetadas, aunque temporalmente sea sustituido por un compañero, por estar así previsto legalmente.
El único error cometido hasta la fecha por el juez Elpidio Silva fue el fijar una fianza de 2.500.000  euros en su primera orden de prisión, dado que si lo que pretendía era evitar la fuga o la ocultación de pruebas, debería de haber acordado prisión incondicional o una fianza de muy superior cuantía. No se percató que para alguien que ha ganado mucho dinero gracias al puesto que ha ocupado, y por cuyas actuaciones debe responder ahora, no le resulta difícil conseguir 500 millones de las antiguas pesetas en menos de 24 horas. Y lo triste es saber que en la actualidad hay muchos ciudadanos en prisión preventiva por no poder asumir fianzas de 5.000 euros, o incluso inferiores.
Resulta muy triste comprobar que el fiscal se oponga ardorosamente a las medidas del juez, convirtiéndose de hecho en defensor del imputado, y olvidándose del papel que debe desempeñar en el sistema judicial. Treinta y ocho años de ejercicio profesional como abogado de forma continuada me permite afirmar que los fiscales sólo son protagonistas en asuntos importantes; en el resto, ni tan siquiera están presentes en las declaraciones de los imputados, salvo que exista interés mediático.
La justicia no es igual para todos. Los ‘importantes’ tienen una protección especial, y ahora hasta ya cuentan con la benevolencia de la Fiscalía, cuyo papel será decisivo en los próximos años para exigir o no responsabilidades a los responsables de graves casos de corrupción política o financiera. Tiempo al tiempo, y caña al juez que ose tocar a los intocables.

domingo, 9 de junio de 2013

Ana Mulet.- 7 de Junio

“DE LA MANO DEL PP VUELTA AL RACIONAMIENTO AÑOS 40”
viernes ·
 El hambre en España no es de elección personal, ni está justificada por ninguna causa natural, ni por la desidia de los ciudadanos, el hambre en España está causada única y exclusivamente por los malos Gobiernos que estamos padeciendo. El hambre en si, no debiera existir ni aquí, ni en ningún otro lugar del planeta, el hambre existe porque existen malos Gobiernos; en cualquier país donde se pasen necesidades a cualquier nivel, falte la educación de calidad para todas las personas y el hambre sea la norma general, aceptada y consentida por el Estado; en ese país hagánme caso, quienes les gobiernan les están engañando, robando y asesinando conscientemente. Cuando un Gobierno consiente, tolera y no pone todos los medios de que dispone para acabar inmediatamente con las situaciones de injusticia social, sean del tipo que sean y que afecten aunque solo sea a una sola persona, a un pequeño grupo y en el caso actual de manera sangrante y cruel a millones de personas, a todo lo largo del territorio nacional, queda patente y en evidencia que tenemos y hemos tenido en anteriores Gobiernos a muy malos gobernantes. Gobernantes que no merecen justificación de ninguna índole a sus medidas, gobernantes que han puesto por delante de la ciudadanía, sus intereses personales camuflados en intereses abstractos de índole internacional, basados en las decisiones de tecnocratas, con la sensibilidad de un buzón de correos, que nos han llevado y nos siguen manteniendo en esta trágica y cruenta situación. Cuando los gobernantes de una nación no ven como a sus iguales a todos y cada uno de sus electores, estamos frente a una dictadura de facto, impersonal y deshumanizada. Irremisiblemente condenados a ser gobernados como si fuésemos animales de carga y a sufrir como animales, ya que así, nos consideran estos despiadados Gobiernos. Si consentimos ese trato vejatorio y brutal, aún viendo a diario, sufrir y pedir comida a niños, ancianos, madres desesperadas, enfermos etc. Sin que les llegue la única respuesta correcta, que sería el final de este suplicio a los más de 2 millones de niños que en este país pasan hambre, niños y personas en general, sea cual sea su genero, raza, religión o idioma… que no merecen ser tratados como animales famélicos y cuyos padres, abuelos amigos etc… sobrepasados por la situación y sin esperanza de mejora, no tienen ya nada que darles, solo esperar que la beneficencia ya desbordada, les solvente un día más el lacerante problema. Mientras tanto todos nosotros testigos mudos de este desgarro humano, seguimos sin unirnos, aún inexplicablemente no colmados de justa ira, seguimos dejando que el Gobierno siga sin decir basta a este hambre tangible y real. ¿Que esperamos conseguir, si en realidad parece que hemos aceptado comportarnos como animales de carga? El desinterés de nuestra casta dirigente, por todo lo que no sea conservar su patrimonio propio, nos está llevando al caos, a la hambruna, a la desesperación inútil, que no da ningún consuelo, ni solución. La política del Partido Popular es un gigantesca opereta de la demagogia y del oportunismo al mejor estilo fascista. Un timo a gran escala en todos los ámbitos que ellos controlan. El caso es que podríamos ser un país con un altisimo grado de prosperidad a todos los niveles, en cambio la solidaridad de las personas es lo que impide que estos niños mueran de hambre, lo que en realidad deja ver esta situación, es un país saqueado por la casta política de la malintencionada derecha. Y una clase social la trabajadora, condenada a la beneficencia pública. Precisamente condenada, por quienes en teoría les votaron para velar por nuestros derechos y seguridad, vivimos así por la ausencia de políticas generadoras de puestos de trabajo, de igualdad social y del reparto equitativo de las riquezas de nuestra tierra. La cultura del expolio y de la corrupción llevada al máximo, es el supremo exponente de la descomposición de toda España, como único interés de la acción de la política neoliberal del Partido Popular. Los que más necesitan de soluciones urgentes debido al desinterés del Gobierno, son y serán siempre los más masacrados. Porque creanme no esperen piedad, ni conciencia social de parte del Gobierno actual, solo hay una solución, decir basta y plantarles cara de una vez por todas.

miércoles, 5 de junio de 2013

Por Jesús Moreno Abad

Nos pasamos media vida diciendo cosas que en realidad no son las que hubiéramos querido decir o que, una vez dichas, no reflejan el significado exacto o la emoción que albergaban en nuestra cabeza. Puede que las palabras sean por naturaleza imprecisas o que el lenguaje no sea finalmente el gran invento para comunicarnos que habíamos pensado. También puede pasar que sólo seas un mentiroso de cojones y punto. Eso también. Lo importante es saber distinguir los pequeños signos vibratorios y sutiles que te avisan cuando estás diciendo algo que no te hace justicia o que simplemente te deja en evidencia. Ésa es una facultad humana que se les ha atrofiado a nuestros gobernantes a causa de la rara enfermedad de la Cospeoporosis
Parece que es el precio a pagar por gobernar; sufrir la inhibición de los transmisores que activan, como chivato de las dignidades maltrechas, el característico ardor de mejillas que alerta al ser humano cuando queda como un imbécil. Cospeoporosis galopante, ya digo, enfermedad llamada así en recuerdo al episodio más virulento registrado: el de María Dolores de Cospedal explicando el despido diferido y simulado del extesorero Bárcenas.
La enfermedad se presenta tal que así: el paciente comparece con solemnidad y aspecto de estadista solvente o de hombre o mujer de Estado. Entonces ve un micrófono, y se asoma a él con actitud desafiante y pizpireta, propia del que está cargado de razones. Lo siguiente es comenzar a decir estupideces sin respiración. Eso mientras el afectado sonríe con condescendencia mal disimulada al estupefacto personal que escucha sus delirios removiéndose incómodo, en un estado incipiente de vergüenza ajena. “Si es que os lo tengo que dar todo masticadito”, parece pensar el sobrado orador, huérfano de color en las mejillas y de sentimiento alguno de ridículo espantoso. Se sabe que el episodio es grave en el justo momento en que el paciente se obstina en la explicación invertebrada, a ratos con accesos de tartamudez, cuando sus palabras son ya comentadas jocosamente hasta por los bebés prematuros en las incubadoras.
Es una enfermedad terriblemente contagiosa. Hemos visto brotes serios en la ministra Ana Mato cada vez que tiene que hilar conceptos tales como ‘Gürtel’, “Jaguar en el garaje”, “confeti” o “Disneyland París”. También en Rajoy, cuando trata de leer su propia letra y le pasan cosas “verdaderamente notables”. O en el ministro Montoro, cuando trató de verbalizar el milagro de la “ponderación” de los impuestos que suben, y casi en cualquier otra ocasión en que abre la boca.
La verdad es que, de un tiempo a esta parte, parecía que la expansión de la epidemia estaba controlada. Pero no. Ha vuelto un repunte infeccioso. Uno en Esperanza Aguirre, esa mujer a quien se le iba el sueldo de presidenta con el vuelo de Superman de la calefacción por los techos palaciegos, al asegurar que no entiende la reacción “furibunda” de la gente ante la idea de quitar el salario mínimo. También ha sufrido un ataque González Pons, cuya genética le hace especialmente vulnerable al contagio, desvariando con que los jóvenes que emigran están en realidad en su país (en el Imperio español no se pone el sol, ya saben). Eso que la también infectada ministra de Empleo, iluminada por la fiebre y la Virgen del Rocío, definió en su día como simple “movilidad exterior”.
Pero el verdadero pánico ha cundido con el apoyo de Cospedal -que no se pierde repunte epidémico alguno-, zanjando rotunda y solvente: “Los jóvenes españoles son jóvenes europeos. Hasta ahí podríamos llegar”. Vuelta al paciente cero. Esto tampoco tiene cura. Como tantas cosas en España.